¿NACIDO GAY?

Reforma Siglo XXI, Vol. 9, No. 1

Mitos

Uno de los mitos homosexuales más persistentes y culturalmente dañinas es la afirmación errónea – hecha por parte de los activistas homosexuales – de que “nacen gays” o que su orientación sexual surge muy temprano en la adolescencia y que es fija y no se puede cambiar.

Uno de estos mitos, o ambos, ha sido perpetuado no solamente por los grupos activistas de homosexuales sino también por organizaciones prestigiosas como la Asociación Psicológica Americana y la Asociación Psiquiátrica Americana.

Por ejemplo, la Asociación Psicológica Americana presenta una sección de preguntas y respuestas en su sitio web y que tiene que ver con la orientación sexual. A la pregunta, “¿Es la Orientación Sexual algo que uno elige?”, la APA (por sus siglas en inglés) responde: “No, los seres humanos no pueden escoger ya sea el ser gay o el ser heterosexuales. La orientación sexual surge, en la mayoría de las personas, en los primeros años de la adolescencia sin que medie ninguna experiencia sexual previa. Aunque podemos escoger si vamos a actuar con base en nuestros sentimientos, los psicólogos no consideran que la orientación sexual sea una decisión consciente que pueda cambiarse a voluntad.”

A una pregunta de seguimiento, “¿Puede la Terapia Cambiar la Orientación Sexual?” la APA responde: “No … La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no se puede cambiar.”

La investigación más reciente por parte de organizaciones profesionales como la Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la Homosexualidad (NARTH) cuestiona la posición pro-homosexual de la APA.

Sin embargo, y lamentablemente, los homosexuales han usado este mito en particular para pelear a favor de leyes anti-discriminatorias y por leyes de “crímenes de odio” que provean protecciones legales especiales para los homosexuales que no les son conferidas a los heterosexuales. También han utilizado esta afirmación fraudulenta para presionar a favor de programas de reclutamiento de homosexuales en las escuelas públicas con el supuesto propósito de proveer “escuelas seguras” para los adolescentes “homosexuales.” Los homosexuales también han exigido entrenamiento en sensibilidad para aquellos que rechazan la conducta homosexual. Actualmente, los individuos de trans-sexuales (aquellos que se visten como los individuos del sexo opuesto o que van a hacerse operaciones de cambio de sexo), también afirman que nacieron “trans-sexuales.” Los trans-sexuales están demandando leyes federales que les protejan de la desaprobación social. (Ver el Reporte Especial de la TVC sobre esto: “La Identidad de Género se Convierte en Tema de Primera Plana.”)

Han sucedido grandes cambios culturales y legales en nuestra sociedad debido a este Mito Homosexual – pero poco a poco está siendo desacreditado, y con mucha seguridad. Esto se está llevando a cabo no solo por parte de psicólogos y psiquiatras conservadores, sino también por el reconocimiento de los mismos investigadores homosexuales.

El Dr. Robert Spitzer, un asociado de la NARTH, fue una de las fuerzas más influyentes tras la decisión de 1973 de la Asociación Americana de Psiquiatría de retirar a la homosexualidad como enfermedad mental del Manual de Diagnóstico y Estadística de la APA (DSM).

El Dr. Spitzer ahora está convencido de que los hombres y mujeres que tienen una orientación homosexual pueden cambiar por medio de la terapia. Sus descubrimientos más recientes fueron publicados en los Archivos de la Conducta Sexual (Vol. 32, No. 5, Octubre, 2003, pp. 403-417).

La NARTH presentó un resumen de sus descubrimientos en su sitio web. El Dr. Spitzer entrevistó a unos 200 hombres y mujeres quienes reportaron cambios de una orientación homosexual a una heterosexual que duraron cinco años o más. De acuerdo a Spitzer, sus descubrimientos muestran que “los profesionales de la salud mental debiesen dejar de moverse en la dirección orientada a prohibir terapias que tienen, como meta, un cambio en la orientación sexual.”

Uno de los artículos más convincentes que disipan la noción de que la homosexualidad es una condición genéticamente determinada, fija e inmutable es: “El Argumento de lo Innato e Inmutable No Encuentra Bases en la Ciencia: En Sus Propias Palabras: Los Activistas Gay Hablan con respecto a la Ciencia, la Moralidad y la Filosofía,” por los Doctores A. Dean Byrd, Shirley Cox y Jeffrey W. Robinson. Este ensayo ha sido publicado en el sitio web de la Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la Homosexualidad.

Los autores de este estudio citan cuidadosamente una buena cantidad de investigadores homosexuales que han trabajado durante años para lograr localizar un “gen gay” o alguna otra base genética para la homosexualidad. Han fracasado en esto y ahora están admitiendo que puede que nunca se encuentre tal evidencia.

Por ejemplo, el investigador homosexual Dean Hamer trató de asociar la homosexualidad masculina a una pequeña porción del DNA localizado en una de las puntas del cromosoma X. Ahora ha escrito: “La homosexualidad no es puramente genética… los factores ambientales también juegan un papel en ello. No existe un solo gen dominante que haga que la gente se torne gay… pienso que nunca seremos capaces de predecir quién será gay.”

El investigador homosexual Simon LeVay, quien estudió las diferencias del hipotálamo entre los cerebros de los hombres homosexuales y el de los heterosexuales, señaló: “Es importante enfatizar lo que no encontré. No comprobé que la homosexualidad sea genética, ni encontré una causa genética para ser gay. No puse de manifiesto que los hombres gay nacen de esa manera, que es el error más común que la gente comete al interpretar mi trabajo. Tampoco localicé un centro gay en el cerebro.”

Los investigadores homosexuales Bailey y Pillard condujeron el famoso “estudio de los gemelos” citado por los grupos activistas homosexuales para promover la idea de que el ser “gay” es algo genético. El estudio encontró que entre aquellos gemelos estudiados, los investigadores encontraron una tasa de homosexualidad del 52% (ambos gemelos homosexuales); 22% entre los gemelos no idénticos; y un 9.2% entre los que no eran gemelos.

Estos datos fueron recibidos con gran entusiasmo por los grupos activistas homosexuales y por los medios de comunicación como algo que supuestamente comprobaba que la homosexualidad es genética. El estudio en realidad comprobaba lo opuesto. Como Byrd y muchos otros notaron: “Este estudio en realidad provee un respaldo para los factores ambientales. Si la homosexualidad se encontrara en el código genético, todos los gemelos idénticos hubiesen sido homosexuales.”

En resumen, los tres estudios más famosos en los años recientes que los activistas homosexuales utilizan para afirmar que la homosexualidad es genética no comprueban tal cosa. De hecho, dos de los autores de estos estudios admiten que su investigación no ha comprobado una base genética para la homosexualidad.

Los Psiquiatras Católicos ofrecen observaciones sumamente valiosas

En Junio del 2002, los psiquiatras Católicos que laboran con la Asociación Médica Católica en Pewaukee, Wisconsin, enviaron una carta de preocupación a la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos y ofrecieron ayudar a la Iglesia Católica a tratar con sus escándalos relacionados con sacerdotes que sentían atracción por alguien del mismo sexo. Muchos de estos sacerdotes no son pedófilos en el sentido clínico o en el sentido legal de la palabra. Estos son pederastas u homosexuales que se sienten atraídos a jóvenes adolescentes o a jóvenes adultos.

La carta de interés señala: “No existe ninguna evidencia comprobable de que la atracción hacia alguien del mismo sexo sea una conducta genéticamente determinada. Si la atracción hacia alguien del mismo sexo fuese genéticamente determinada, los gemelos idénticos siempre tendrían el mismo patrón de atracción sexual. Numerosos estudios de gemelos han mostrado que este no es el caso. Y hay numerosos estudios que documentan un cambio en el patrón de la atracción sexual (ver ‘Homosexualidad y Esperanza’ disponible en  Esta declaración completa se halla disponible en el sitio web de la Asociación Médica Católica. Esta asociación está ayudando a desacreditar la noción de que los individuos “nacen gay.”

Si no son los genes, entonces ¿Cuál es la causa de la homosexualidad?

La publicación Law Review de la Universidad Regent correspondiente al verano de 2002, está dedicada totalmente a una discusión de varios aspectos de la homosexualidad, incluyendo los orígenes y causas de las conductas homosexuales. Law Review incluye el estudio titulado “La Homosexualidad: ¿Innata e Inmutable?” por el Dr. A. Dean Byrd y Stony Olsen.

Después de discutir la falta de evidencia de los orígenes genéticos de la homosexualidad, el Dr. Byrd y su asociado detallan los variados factores ambientales que pueden conducir a una persona hacia un estilo de vida homosexual.

1) Confusión de género: El Dr. George Rekers, experto en los Desórdenes de la Identidad de Género, es autor de docenas de trabajos sumamente eruditos de investigación sobre el tema de la homosexualidad y escribió la obra Growing Up Straight: What Every Family Should Know About Homosexuality [Creciendo de Forma Correcta: Lo que Toda Familia Debe Saber con respecto a la Homosexualidad] en el año 1982. También es el editor de la obra Handbook of Child and Adolescent Sexual Problems [Manual para los Desórdenes Sexuales del Niño y el Adolescente], publicado en 1995. El Dr. Rekers declaró en 1995, que “la no conformidad de Género en la niñez puede ser un factor comúnmente observable asociado a la homosexualidad. Algunos de los factores típicos de la niñez que conducen a la homosexualidad son: el sentimiento de ser diferente a los demás niños; percepción del padre como alguien distante, que no se involucra con el niño y es una figura que mayormente se asocia con la falta de aprobación; percepción de la madre como alguien demasiado cercana, demasiado involucrada; la masculinidad y la feminidad disminuidas o distorsionadas; introducción prematura a la sexualidad; y confusión de género.

2) El fracaso de no interiorizar la masculinidad: El Dr. Joseph Nicolosi, presidente de la Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la Homosexualidad ha escrito: “La homosexualidad es un problema de desarrollo que casi siempre es el resultado de problemas en las relaciones familiares, particularmente entre el padre y el hijo. Como resultado de este fracaso asociado a la figura del padre, el muchacho no interioriza de manera plena la identidad masculina de género, y desarrolla la homosexualidad. Este es el modelo clínico que se observa de forma más común.”

El Dr. George Rekers, escribiendo en Creciendo de Forma Correcta, señala: “Muchos estudios de pacientes homosexuales, lo mismo que de homosexuales no pacientes, han establecido un patrón clásico del trasfondo de las relaciones familiares. El patrón de familia que se reporta con más frecuencia de parte de los varones homosexuales incluye una madre cuya cercanía resulta sumamente íntima y vinculante en combinación con un padre hostil y distante.”

3) Abuso sexual por parte de depredadores del mismo sexo: En estudios conducidos por Diana Shrier y Robert Johnson en 1985 y 1988, los varones que habían sido sexualmente abusados en su infancia tenían casi siete veces más de probabilidades de llegar a ser homosexuales en comparación con muchachos que no habían sufrido este tipo de abuso.

El Dr. Gregory Dickson completó recientemente una disertación doctoral sobre el tema del patrón de las relaciones que se da entre las madres y sus hijos varones homosexuales. Su trabajo se titula: “Un Estudio Empírico del Binomio Madre/Hijo en Relación con el Desarrollo de la Homosexualidad en el Varón Adulto: Una Perspectiva Orientada a las Relaciones.”

Hay una reseña del estudio del Dr. Dickson en el sitio web de la NARTH. Su estudio arroja nueva luz sobre la relación que existe entre el abuso sexual en la infancia temprana y la participación posterior del niño en conductas homosexuales. Según Dickson, un alarmante 49% de los homosexuales examinados habían sido abusados sexualmente comparados con una cifra menor al 2% por parte de los heterosexuales.

Su estudio afirma los descubrimientos previos del Dr. David Finkelhor (1984), que señalaron que era cuatro veces más probable que los muchachos victimados por hombres mayores estuviesen involucrados en conductas homosexuales si se les compara con aquellos jóvenes que no habían sufrido abusos. Como señaló Finkelhor: “Puede ser común que un muchacho que ha estado involucrado en una experiencia con un hombre mayor se catalogue a sí mismo como homosexual (1) debido a que ha tenido una experiencia homosexual, y (2) porque se vio que era sexualmente atractivo para otro hombre. Una vez que se cataloga a sí mismo como homosexual, el muchacho puede comenzar a comportarse consistentemente con el papel y hacer girar su conducta alrededor de la actividad homosexual.” (Child Sexual Abuse: New Theory and Research [El Abuso Sexual en el Niño: Nuevas Teorías e Investigaciones], Nueva York: The Free Press, 1984).

El estudio del Dr. Dickson sugiere que el abuso sexual debiese ser tomado en consideración al evaluar los factores que contribuyen al desarrollo de las conductas homosexuales en la vida adulta. Dickson escribe: “Posiblemente, una experiencia de abuso sexual podría contribuir a la sexualización de las necesidades no atendidas de afecto, atención y conexión por parte del varón.”

El Dr. Dickson continúa: “Dados los déficit relacionales [con su madre] experimentados por el niño varón, también es posible que el abuso, tan emocionalmente devastador como pudo haber sido, simultáneamente pudo ser experimentado por algunos de los muchachos como su primera forma de afecto como varón adulto, lo mismo que algo de carácter relacional que no es compartido en común con su madre.”

El consejero Dr. Robert Hicks, autor del libro The Masculine Journey [La Travesía Masculina], ha escrito: “… al aconsejar a hombres gay durante veinte años, todavía no me he encontrado con uno de quien yo dijese que tuvo un desarrollo normativo, de su niñez o de su adolescencia, en la arena sexual. Con mucha frecuencia me he encontrado con historias de padres abusivos, alcohólicos o ausentes (física y emocionalmente): historias de incestos o de primeras experiencias de sexo forzado por parte de hermanos mayores, vecinos, y hasta amigos. Algunas veces encuentro que estos hombres han sido expuestos muy temprano a la pornografía …”

Los homosexuales se hacen, no nacen

En resumen, la investigación al día más creíble sobre la homosexualidad – y la investigación conducida desde hace años – demuestra que nadie “nace gay.” El homosexual está sufriendo de un problema de desarrollo, que frecuentemente inicia en la niñez como una confusión de género, disfunción familiar o el abuso.

Desde una perspectiva Cristiana, la conducta homosexual también se cataloga como pecado y como una perversión sexual. Es una conducta por la cual hay que arrepentirse. El pecado es similar al pecado de permitirse uno mismo el llegar a ser adicto a la pornografía o a las drogas. Estas conductas pueden ser vencidas – ¡pero la persona debe desear cambiar!

La Biblia – tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento – condena claramente la homosexualidad como pecado y como una perversión sexual. El Dr. Robert Cagnon, profesor adjunto de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico de Pittsburgh ha escrito un texto definitivo con respecto a como Dios ve la homosexualidad. En su obra The Bible and Homosexual Practice: Texts and Hermeneutics [La Biblia y la Práctica Homosexual: Textos y Hermenéutica], Cagnon prueba, más allá de toda duda, que la Biblia condena de manera consistente la conducta homosexual pero llama a los homosexuales – y a los demás pecadores – al arrepentimiento y la salvación. Cagnon exhorta a los Cristianos a resistir la agenda homosexual pero los insta también a amar al pecador “haciéndose amigo del homosexual mientras se rehúsa a aprobar la conducta homosexual.”

Hay esperanza para los homosexuales al desarrollar una relación con Jesucristo, a través de los programas de consejería tanto religiosos como seculares, y por medio de los grupos de apoyo que proveen una atmósfera de responsabilidad mutua para aquellos que batallan con la atracción de alguien del mismo sexo y con las conductas auto-destructivas.

Las organizaciones como Exodus International [Éxodo Internacional], Parents and Friends of Ex-Gays [Padres y Amigos de los Ex-Gays], la NARTH, Reality Resources [Recursos de la Realidad], y otros pueden proveer los recursos que los homosexuales necesitan para ser libres de estas conductas sexuales auto-destructivas. ¡La libertad es posible para aquellos que quieren ser libres!

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