DARWIN EN EL CAMPO DE LOSACUSADOS

Por Augustus Nicodemus Lopes

Reforma Siglo XXI, Vol. 11, No. 1

Darwin en el banco de los acusados. Este es el título del libro que será lanzado esta semana durante el Primer Simposio Internacional ‘Darwinismo hoy’. Este libro es escrito por Phillip Johnson, profesor de derecho en la Universidad de Berkeley

A pesar de haber sido publicado en 1993, el libro de Johnson sigue siendo actual. Pocas cosas surgieron en este período que se pudiera agregar a la apologética antievolucionista fuera de lo que Johnson ya ha hecho. Su libro causó un gran impacto en la comunidad científica al ser publicado, provocando reacciones, reseñas y respuestas de grandes nombre en el medio científico, como es el renombrado Stephen Jay Gould. Muchos intelectuales consideran esta obra como la primera amenaza seria para el evolucionismo que ha aparecido en los últimos 40 años. Johnson, graduado de Harvard y de la Universidad de Chicago, escribe con erudición, lógica, y domina bien la retórica. 

El libro de Johnson no es el primero en cuestionar el dogma que la evolución es un hecho científico incontestable. En 1985 el médico Michael Denton —un agnóstico australiano— realizó una encuesta que agitó el medio científico con su libro Evolution: A Theory in Crisis (La evolución: una teoría en crisis). Su punto era que el darwinismo estaba en dificultades a causa de las evidencias contradictorias de campos diversos tales como la paleontología, la biología del desarrollo, la biología molecular y la taxonomía. El libro de Johnson va en el mismo camino, pero a partir de diferentes premisas y usando un método distinto. La voz de Johnson se une a muchas otras que, en tiempos recientes, cuestionan el estatus de ‘hecho científico’ de que el evolucionismo ha gozado en el mundo académico por casi doscientos años. 

Otra cosa interesante sobre este libro es que su autor no es un científico cristiano intentando mostrar con base en la biblia y en los datos científicos que el sistema darwinista está totalmente contrario a los primeros capítulos de Génesis. Johnson es abogado y profesor emérito de derecho en la Universidad de California Berkeley. Su especialidad es el análisis lógico de argumentos y la identificación de presuposiciones que están por detrás de esos argumentos. Y este es el propósito del libro —traer a Darwin y el darwinismo a un tribunal (por decirlo así), y examinar lógicamente sus afirmaciones para verificar si son verdaderas, e identificar las presuposiciones filosóficas y los compromisos epistemológicos que están subyacentes. De ahí el nombre del libro. Por lo tanto, lo que contiene este libro, en las mismas palabras de Johnson, es un examen lógico y analítico de los fundamentos teóricos, las presuposiciones y las principales afirmaciones del darwinismo. 

Una cosa más sobre este libro. Johnson es muy diferente de muchos otros que forman parte de la apologética antievolucionista. Y es aquí, tal vez, donde reside en gran medida su eficacia. Muchos autores antievolucionistas emplean abiertamente declaraciones y principios fundamentados en sus creencias cristianas como base de su argumento, presentando una visión alternativa de la realidad basada en la biblia. Johnson evita cuidadosamente esa forma de abordar su tema, aunque sea cristiano, como si él fuera un escéptico desinteresado en el evolucionismo que procura analizar sus argumentos a distancia para ver si los mismos son apoyadas por las evidencias. Esta falta de alusión a los argumentos bíblicos generalmente empleados por los creacionistas hace que la obra de Johnson tenga penetración en los círculos universitarios y académicos donde, como regla general, se pretende dejar el creacionismo fuera de academia. Esta forma de abordar el tema es característica del movimiento de ‘Designio Inteligente’, que permite reunir dentro del mismo movimiento aún científicos y filósofos que no tienen convicciones cristianas o religiosas, pero que son unidos por una convicción de que el darwinismo como paradigma científico ya no tiene más respuestas para las preguntas levantadas por descubrimientos recientes, especialmente en el área de la bioquímica. 

La estrategia de Johnson en Darwin en el banco de los acusados es doble. Primero, él busca demostrar que el evolucionismo está profundamente comprometido con el naturalismo filosófico ateísta. Este punto se desarrolla en capítulos como «Las reglas de la ciencia», «La religión darwinista», «La educación darwinista», y «La ciencia y la pseudo-ciencia». El evolucionismo se fundamenta sobre presuposiciones filosóficas y metafísicas como el ateísmo y el naturalismo filosófico, así demostrando que es una religión de tipo fundamentalista, lo cual influye en su análisis de los datos y de las evidencias. Segundo, Johnson analiza las evidencias que los evolucionistas presentan como evidencia para su teoría. Es aquí que la experiencia de Johnson le sirve más. Con su capacidad inigualado de detectar lo que está detrás de los argumentos, él analiza estas evidencias en los capítulos «La selección natural», «Las mutaciones grandes y pequeñas», «El problema de registro fósil», «La secuencia de los vertebrados» entre otros. El veredicto es siempre el mismo: el compromiso de la ciencia evolucionista con su visión ateísta y naturalista del mundo compromete y vicia sus resultados. 

El libro publicado en portugués por la Editorial Cultura Cristá estará disponible en breve para la compra.

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