VISTAZOS HISTÓRICOS: ¿QUIÉNES FUERON LOS PURITANOS?

Reforma Siglo XXI, Vol. 10, No. 2

Primero llegaron los Peregrinos en los años 1620s. Fueron seguidos por miles de Puritanos en los años 1630s y estos Puritanos dejaron su marca en su nueva tierra, convirtiéndose así en la fuerza Cristiana más dinámica en las colonias Americanas. Allá en Inglaterra, los Puritanos habían sido un pueblo de medios e influencia política, pero el Rey Carlos no toleraría sus esfuerzos por reformar la Iglesia de Inglaterra. Se desató la persecución. Para muchos parecía no haber esperanza sino salir de Inglaterra. Quizá en América podrían establecer una colonia cuyo gobierno, sociedad e iglesia estuviesen todos basados en la Biblia. “Nueva Inglaterra” podría llegar a ser una luz que la Vieja Inglaterra podría seguir hasta salir de la oscuridad de la corrupción.

“Puritanos” había sido un nombre para ridiculizar, usado primero durante el reinado de la Reina Elizabet. Había Cristianos que deseaban que la Iglesia de Inglaterra se purificara de cualquier liturgia, ceremonia o prácticas que no se encontrara en la Escritura. La Biblia era su única autoridad, y creían que se aplicaba a todas las áreas y niveles de la vida.

Una oportunidad fortuita

Cuando el Rey Carlos le concedió una patente colonial a la Compañía de la Bahía de Massachusetts, el documento no especificaba que el gobernador y los oficiales de la compañía tenían que permanecer en Inglaterra. Los accionistas Puritanos aprovecharon este silencio y concordaron en mudar la compañía y todo el gobierno de la colonia hacia América. Allá tratarían de establecer una comunidad bíblica, una santa mancomunidad, como un ejemplo para Inglaterra y para el mundo.

Nueva Inglaterra: Un nuevo camino

En la madre patria, todo ciudadano inglés era parte de la iglesia nacional de Inglaterra. En Nueva Inglaterra, sólo los conversos eran miembros de la iglesia. Sólo aquellos individuos cuyas vidas habían sido cambiadas por la creencia en el evangelio de Cristo, eran aceptados en el seno de la iglesia. A los hombres que eran miembros de la iglesia se les otorgaba el derecho de votar en la colonia. Se esperaba que establecieran normas para un orden social piadoso, una sociedad que glorificara a Dios. Así como la Ley Mosaica había regulado la sociedad de Israel en los días del Antiguo Testamento, así la iglesia bajo la autoridad de la Escritura regularía la sociedad de Nueva Inglaterra. No había lugar para la tolerancia en la América Puritana. Aquellos que no estaban en concordancia con los altos propósitos espirituales de la colonia se podían mudar a cualquier otra parte.

Aunque eran individuos de una fe y una convicción fuertes, los Puritanos no eran individualistas. Llegaron a América en grupos, no como colonizadores individuales. Con frecuencia congregaciones enteras, dirigidas por sus ministros, salían de Inglaterra y se establecían juntos en la nueva tierra. Organizaban sus colonias hasta convertirlas en poblaciones y ubicaban su lugar de reunión o iglesia en el centro del poblado. La iglesia era el centro de su comunidad, y proveía propósito y dirección a sus vidas.

Honrad el Día de Reposo 

Los Puritanos creían que Dios y la adoración a Él—según como Él lo había estipulado—eran lo suficientemente importantes como para merecer al menos un día completo de la semana, y los colonizadores originales Puritanos gozosamente dedicaron el domingo al Señor. Los sermones eran parte central de la vida intelectual de los Puritanos, y muy raras veces tenían menos de una hora de duración. Los tiempos de oración también solían ser extensos. No se permitían los himnos en la adoración Puritana de los comienzos, solamente salmos o se cantaban paráfrasis de otras Escrituras. El primer libro impreso en América fue el El Libro Completo de los Salmos (o el Salterio de la Bahía), una versión métrica de los salmos de David impresa en 1640.

La familia era la institución más básica en la sociedad puritana y estaba organizada como una iglesia en miniatura. Establecida por Dios antes de todas las demás instituciones y antes de la caída del hombre, la familia era considerada el fundamento de toda la vida civil, social y eclesiástica. Por la mañana y por la tarde la familia se reunía para adorar, y el Sabat la familia se reunía con otras familias para adorar.

La mente lo mismo que el alma

La instrucción y el entrenamiento de los hijos eran considerados como responsabilidades sumamente importantes, y los padres oraban para que sus hijos llegaran a ser una fuente de gloria para su Señor. Cinco años después de su fundación, Massachusetts estableció escuelas para los niños. Todo niño debía aprender a leer para así poder leer la Biblia. Como señalaba una ley de Massachusetts, “Siendo uno de los principales proyectos de aquel antiguo engañador, Satanás, alejar a los hombres del conocimiento de las Escrituras… se deben establecer escuelas”. En 1636 la colonia estableció la Universidad de Harvard, especialmente para entrenar ministros. Las primeras normas de Harvard testifican lo que se esperaba del compromiso Cristiano: “Que todo estudiante sea instruido de una manera simple y animado con toda seriedad a considerar muy bien que el fin principal de su vida y estudios es conocer a Dios y a Jesucristo quien es la vida eterna (Juan 17:3). Y por lo tanto, colocar a Cristo en la base es el único fundamento de todo conocimiento y aprendizaje sanos”.

Todo es del Señor 

En concordancia con su creencia de que todas las áreas de la vida debían ser moldeadas por principios Cristianos, los Puritanos vieron todo trabajo como honorable y como un medio para glorificar a Dios. La totalidad de la vida era de Dios, y no había diferencia entre el trabajo secular y el sagrado. Dios llama a cada persona a una vocación u ocupación particular, y el Cristiano debe actuar como un mayordomo cuidadoso de los talentos y dones que Dios le ha dado. Trabajar en el llamado o vocación propios era un medio para servir a Dios y a los hombres. La pereza era considerada un gran pecado; la diligencia en el llamado propio era una virtud.

Dándole forma a América 

Los Puritanos que se establecieron en Nueva Inglaterra establecieron un fundamento para una nación única en la historia del mundo. También tuvieron una influencia de lo más significativa en el desarrollo posterior de los Estados Unidos. Una gran parte de los pioneros que llegaron después y de los colonizadores del Oeste fueron descendentes de estos primeros Puritanos. Sus valores y principios, aunque a veces secularizados y desprovistos de sus fundamentos religiosos, siguieron moldeando el pensamiento y las prácticas durante los siguientes siglos.

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