UN MINISTERIO A LOS ENCARCELADOS, CARTA ABIERTA A MIS HERMANOS

Por  Hector Molano

Reforma Siglo XXI, Vol. 7, No. 2

Hola hermanos:

Quiero contarles cómo es un día en está nueva experiencia de ir a ayudar a la cárcel de Bellavista en la ciudad de Medellín.

Primero que todo es necesario hablar acerca de la cárcel, este sitio está diseñado para recibir 1500 personas, pero en la actualidad casi hay unos 5000 internos; la cárcel está dividida en patios, alrededor de los patios están las celdas, en algunos de estos patios que son del tamaño de aproximadamente una cancha de “microfutbol” se acomodan a los presos, en algunos de ellos hay más de 1000 y por supuesto como en todo hay un patio de cómo 200 internos solamente; también existe un pabellón de máxima seguridad en donde han recluido a aquellos hombres “más peligrosos” a decir verdad más que todo están allí porque tienen algún problema con los demás internos, a ese pabellón no se tiene acceso de la misma forma que a los demás.

Acceder a la cárcel se hace mediante un permiso especial firmado por la dirección de la cárcel, en ella se debe especificar el destino (los patios o a dónde específicamente) y durante que fecha va a ingresar. Primero se debe mostrar ese permiso en dos lugares diferentes y a veces hasta en tres, eso es diariamente, luego al ingresar le toman la huella digital el nombre y el número de cédula, se pasa luego a través de un detector de metales y finalmente es prohibido ingresar dinero, ni una monedita se puede entrar, ni celulares, por lo que se debe llevar un candado para guardar lo poco que uno lleva (es bueno sólo ir con lo de los buses por si acaso se pierde que no se pierda mucho) en un casillero. 

Al ingresar el guarda le pone un sello a los civiles en el antebrazo, es un sello con tinta invisible, luego otra requisa manual y revisión de cualquier libro que se entre (las biblias podrían ser usadas para llevar en su interior armas por ello todo debe ser revisado). Entrando se debe subir una plataforma y caminar por un serpenteante pasillo hasta llegar a una reja adicional que ya lo comunica con el interior, luego de unos cuarenta metros otra reja y ya puede llegar a la capilla.

La capilla de Bellavista fue construida dentro de la cárcel por muchas donaciones y por el esmero de muchas personas; cuesta mucho trabajo entender cómo hicieron para hacer esto tan bonito en semejantes condiciones. La capilla es de dos pisos, en el primero está el salón principal que puede albergar unas 150 personas (desde luego con poco espacio entre ellos pero allí están), también hay unos baños. En el segundo piso hay un salón para las clases de instituto bíblico, dos pequeñas oficinas y una sala. Existe también un pequeño mezzanine hacia un lado de los salones en donde hay una pequeña cocinita.

Los líderes de la iglesia tiene permiso para ir a la capilla desde las 9 AM, luego de que todo esté normal en sus respectivos patios (todas las mañanas son contados los presos y mientras esa contada no esté correcta nadie puede moverse de sus patios). El movimiento de ellos es pues un gran privilegio 

para un interno. A pesar de que su salida es a esa hora su jornada ha empezado muy temprano cerca de las 5 AM cuando se levantan a orar, bañarse, desayunar, también hacen un pequeño “culto” o servicio de adoración en cada patio entre las 6:45 a 7:30 u 8 AM (también acostumbran a ayunar y hacer vigilias, para ello se encuentran en los baños de cada pasillo de su patio y con respeto por el sueño de los demás oran toda la noche; los ayunos los hacen muy seguido y es normal que alguno de los líderes no vaya un día porque se ha quedado en su camarote o celda ayunando y orando todo el día). 

La iglesia en pleno sale a las 11:30 AM hacia la capilla, allí son recibidos por los líderes (y ahora también yo les recibo) se tiene el servicio de adoración que incluye, cantos de coros con palmas y gritos (las expresiones de regocijo y jubilo son muy típicas y las voces de los hombres retumban contra las paredes; uno de sus coros más pedidos dice: Libre yo soy libre, las cadenas del pecado han sido rotas, libre yo soy libre para cantar para alabar para adorar. He vencido al enemigo por la sangre de Jesucristo yo soy libre), luego el sermón, algunos de los líderes puede predicar o un invitado y por supuesto ahora yo. Posterior hay un receso de unos 20 minutos y se sigue estudio en el instituto bíblico. Existen dos niveles, uno para los recien convertidos y otro para los avanzados, para este último estudiantes del seminario van a dictar las clases. Hacia las 3:30 PM todos deben volver a sus patios.

Hay otras cosas interesantes en Bellavista, por ejemplo el desayuno está hacia las 5:30 AM , el almuerzo hacia las 9:30 AM y la comida o cena es a las 2:30 PM.

Además de todo hay consejería y discipulado. También existe grupo de líderes una vez a la semana y semillero de líderes otro día. Las consejerías son algo inimaginable, nunca me imagine estar hablando con alguien que hubiese hecho tantos males, pero gracias a Dios con deseos de cambiar y de arreglar sus vidas. Hay mucho joven que está preso y condenado por delitos atroces, que deberán estar en la cárcel por 20 o 30 años. A muchos los ha afectado el consumo de drogas.

Este es un pequeño panorama de lo que pasa en ese lugar de misericordia, por favor oren por la salvación de esos hermanos que se encuentran entre rejas, para que Dios les siga ayudando a cambiar; por el evangelismo, por recursos para sus cuadernos, por sus familias. Por el trabajo que allí se hace, por protección de nuestras vidas e integridad física y emocional y porque podamos ayudar conforme a los propósitos de Dios.

En Cristo

Héctor Molano

Medellín, Colombia

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