“LA SOBERANÍA DE DIOS” Y LA NUEVA VERSIÓN INTERNACIONAL: IMPLICACIONES Y CONCLUSIONES AL RESPECTO

Por Francisco Javier Osorio

Reforma Siglo XXI, Vol. 10, No. 1

Introducción:

Este ensayo teológico forma parte de otros tratados por este autor sobre la traducción de la “Biblia” de la nueva versión internacional, donde afirmamos con toda justicia, que dicha traducción dista mucho de ser genuinamente la reproducción actual de los textos originales(autógrafos) de las sagradas Escrituras.

Debemos dirigir en primera instancia nuestra atención a la luz que viene a todos los hombres desde lo alto, es decir a la revelación Divina y así lograr descubrir a través de la serie de argumentos, que presentaremos Dios mediante, que van desde lo histórico hasta lo teológico; colocando de núcleo la actual soberanía Divina en este siglo XXI, que lamentablemente se diluye en la practica y creencia de muchos maestros y alumnos cristianos. 

El presente escrito se coloca como una luz mas, como un faro que ilumina entre la tormenta de herejías que hoy azota a la verdadera Iglesia de Cristo, con referencia a las sagradas Escrituras.

La centralidad de la expresión que hace Nuestro Señor con referencia a su palabra la hallamos en el profeta Isaías 40.8c…La palabra de nuestro Dios permanece para siempre” esta expresión nos recuerda a viva voz que todo lo que el hombre posmoderno conoce pasará: sus modas, construcciones, deseos, anhelos, sueños, posición etc. Pero que debemos tener siempre presente, que si no colocamos a Dios y su palabra, como veraces en primer lugar, frente a la ola de críticas que se ciernen frente a las Escrituras, jamás se podrá pertenecer ni construir una verdadera comunidad de fe, a la que todos los escogidos de Dios estamos llamados.

La Escritura, Construcción Divina.

Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios, ¿Cómo lo hacemos? ¿Con respeto, con reverencia como debe ser? ¿O como un libro más de nuestro estante o biblioteca?

La clase de preocupación que plasmamos en estas líneas es necesaria, para lograr captar la idea y despertar el verdadero sentimiento cristiano de que la Biblia no es algo común u ordinario, un texto de tantos en el mercado, producto de hombres para hombres. No, por cierto, no es así como algunos despistadamente creen. La Escritura certifica de si misma en 2ª de Pedro 1.21 “Jamás las profecías vinieron por voluntad humana; al contrario, los hombres hablaron de parte de Dios siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

La temática de la Escritura, desde el libro de Génesis hasta el libro de Apocalipsis, es netamente Divina. Es la voz de Dios para el hombre, su mensaje en dialogo amoroso para sus criaturas y en especial para sus escogidos, sin importar el tiempo o la cultura en donde se encuentran, que necesitan entender y evidenciar por medio de su mensaje escrito, el propósito y voluntad que rigen a toda la creación visible e invisible. Si Dios Omnipotente no se revela a través de las Escrituras el hombre jamás hubiese llegado a entender los mensajes expresos acerca de su Divina persona, atributos y creación. Lo que sabemos y conocemos de Dios creador los cristianos, es porque él nos lo declara de manera explícita en su palabra, de lo contrario nunca hubiésemos llegado a semejante nivel de comprensión Divina basados solo en nuestra reflexión sobre la creación, que es tan parcial y limitada. Las Escrituras constituyen, aparte de la creación, el vehículo natural por excelencia de Dios para comunicarse de manera directa en el presente.

El respeto que por lo general profesa el hombre o el cristiano para con Dios, se evidencia en el valor y la dignidad que atribuye al sagrado oráculo que esta al alcance de sus manos.

Insistimos que la reverencia a las Escrituras se debe tributar porque proceden de Dios en persona, inspirando, iluminando, escogiendo cada palabra y frase, para que sus siervos en el pasado, lo transcribieran para su generación y las siguientes.

Cuando en la ciudad de Miami se me convido para ir a un culto musulmán, lo primero que comencé a captar, fue el respeto tan singular que le daban a su libro sagrado el Corán, ni siquiera me permitieron sostenerlo en mis manos.

Si eso es lo que hacen los musulmanes, si ellos que no poseen las Escrituras en totalidad, Antiguo y Nuevo Testamento: ¿como es posible pensar, que de nosotros los cristianos vengan los ataques mas enconados contra el mensaje de amor del cielo, despreciando y mutilando sus versículos, como lo hace la NVI?

¿De qué otra manera podríamos definir semejante aberración que exhibe la NVI contra la palabra de Dios?

Lo que demuestra la NVI, al extirpar textos de tajo y sin contemplación es su herencia postmoderna, que todo lo relativiza; porque en pocas palabras eso es la postmodernidad, no hay, no existe un absoluto en la sociedad, ni siquiera en sus postulados o tesis. No saben respetar ni la autoridad, ni la dignidad Divina de las Escrituras, su inspiración plenaria y verbal.

Al punto que esto nos lleva, es el intentar aceptar la NVI, como una traducción fiable de las Escrituras, es prácticamente imposible para la mayoría de exegetas bíblicos concienzudos en el presente.

Ni fidelidad, ni integridad.

Así lo transcriben como dice el encabezado de nuestra subdivisión, en sus volúmenes los señores de la NVI, pero distan mucho de ser verdaderas estas palabras. Colocamos al alcance del amable lector la lista de versículos omitidos de la Biblia por la NVI: 

San Mateo 17.21; 23.14. 

San Marcos 7.16; 9.44, 46; 11.26; 15.28.

San Lucas 17.36; 23.17.

San Juan 5.4.

Hechos 8.37; 15.34; 24.7; 28.29.

Romanos 16.24.

Consideremos, el concepto y atributo de la soberanía Divina, que se negaría de plano, si aceptáramos la versión de la NVI, como palabra de Dios, sus implicaciones, pasadas y presentes son demasiado serias y delicadas para que lo tomemos con ligereza. 

1) ¿Tal vez, el dios de la junta editorial de la NVI, no sabe deletrear, (pienso yo en tono sarcástico, pero muy lógico), no sabe unir palabras o es incapaz de controlar a sus hijos; gaguea y ni siquiera tiene las ideas básicas, claras y ortográficas del koine, arameo o hebreo, ni el concepto o el mensaje que quiere expresar? Analicemos Exodo 4:11 “Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?” 

El silencio y el hablar del hombre, su salud y enfermedad, su inteligencia y habilidad física, todo procede de la misma fuente, que es Dios, todo parte de un mismo principio y deseo divino.

¿Que más podemos argumentar en esta parte, al ver lo que dice Dios, el verdadero Dios de la Biblia? Él es el Creador, de cada cosa que hoy entremos en contacto con ella, procede de la mente y de la mano del Altísimo: San Juan 1:3 “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”. 

Es Él quien diseño paso a paso, todo el sistema bocal y auditivo del hombre, cada parte constitutiva fue moldeada por mi Dios eterno.

2) Como lo plantean los señores de la NVI, al omitir versículos de su traducción, su dios es un inútil, porque ni siquiera es capaz de conservar sus palabras inamovibles en el tiempo, libres de levaduras humanas.

3) Un dios atado y encadenado a lo que el hombre pueda, quiera o logre hacer, entonces el dios de la NVI, no es el Dios de la Biblia de los reformados; ese no es mi Dios, no y mil veces no es el Dios Todopoderoso de nosotros los Calvinistas, mi Dios Omnipotente ha hecho todo cuanto ha querido, así lo declara el libro de Daniel 4.34d-35 ”y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades”. 

 Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? 

Él es el soberano absoluto de todo el universo y sus alrededores y todo lo ha hecho bien, no ha medias ni por partes, sino perfecto.

Él habló con toda claridad y autoridad, que quedó plasmada y certificada en los 66 libros de la Biblia y sus 31.173 versículos completos.

Lo que estamos argumentando en este estudio teológico es la declaración bíblica, de que los autógrafos originales al ponerlos en paralelo por inferencia con la Peshitta y el códice de Beza, cada capitulo, versículo, palabra, punto, tilde fue colocada allí en total acuerdo entre el propósito y la voluntad divina de Dios soberano, causando la formación del mensaje en su totalidad y precisa reproducción como palabra de Dios para el hombre, sin omisiones ni adiciones repulsivas.

Al considerar seriamente la soberanía de Dios, no podemos ceder un milímetro, ante las falsas pretensiones de la NVI, que esgrimen estos señores basados en premisas ateas, como lo son la mal llamada alta critica, sus prejuicios se apoyan en planteamientos y tesis roídas y enclenques. 

La baja y alta critica: Un nuevo apelativo

A principios del siglo XVII personajes curiosos comenzaron a plantear una serie de consideraciones sobre los libros clásicos, de que manera estos deberían de ser analizados y valorados para certificar su autenticidad histórica. Dichas reglas de medición se quisieron implementar también para la Sagrada Escritura, la Biblia.

Los herederos de esta supuesta ilustración, solo cosecharon vientos y tormentas, al querer poner en entre dicho las palabras de Nuestro Dios, queriendo contemplar y estudiar la Biblia como una obra literaria escrita por un autor humano, conformada por los estilos y convenciones literarias de su época.

Quien desee en el presente examinar el texto de la Biblia en sus versiones conservadoras, como la Valera del 60 o la Pratt (entre otras) debe asegurarse primero de que el texto, tal y como ha llegado a sus manos, es el más exacto posible. (Sin omisiones)

En segundo lugar, ha de cobrar conciencia de que la traducción es una forma de interpretación, en la que debe determinarse el significado del texto antes de poder expresarlo en otras palabras.

Los críticos, incluso en el periodo precristiano, trabajaban con material traducido, y tanto ellos como los especialistas posteriores comprendieron la necesidad de remontarse a las formas más antiguas posibles de los textos para fijar su significado original.

  Por ello, gran parte de la primera crítica de los textos estuvo dedicada a la determinación de un texto exacto. 

Nuestros reformadores deseaban ver la Biblia en manos de los laicos, del pueblo en general y los traductores de los siglos XVI y XVII se aplicaron en la búsqueda de textos que garantizaran las mejores traducciones posibles.

Hobbes, Baruch Spinoza, Simon

Plasmaron ante el mundo científico de aquella época su incredulidad y prejuicios, dando como resultado tan grande fiasco, que se les catalogo como (y de forma bien merecida) la “baja crítica”, por su falta de seriedad en las investigaciones y conclusiones realizadas.

El sueño utópico del eterno progreso y avance en todas las áreas humanas, naufragó con sus intentonas infieles y ateas en el pasado siglo XIX, con referencia a la Biblia, pero quedo mas que corroborado cuando estallaron las primeras guerras mundiales, motivadas por esos deseos humanos egoístas y orgullosos, que no llevaron al hombre a su clímax de progreso, sino de autodestrucción y retroceso social-vivencial.

Debemos cambiar como cristianos en nuestro presente siglo XXI la expresión de la “alta crítica” por un adjetivo que se acople de forma exacta a sus orígenes y principios ateos, como tal lo definiremos para nuestros feligreses como: “critica rastrera”, ya que es el principio general que utiliza la NVI en su traducción, basados solo en lo terreno y caduco, que tiñe todo lo finito.

Declaraciones teológicas puntuales.

Con tonalidad teológica debemos establecer que la Biblia es la voz de Dios. Es y será la única voz de Dios fidedigna, si ella no lo fuera, sino trascendiera más allá del balbuceo humano, que es lo que hacemos nosotros los hombres; entonces ella no seria fuerza transformadora de conciencias y conductas humanas, que liberta vidas esclavizadas y encadenadas a los vicios que pululan y que hunden a los hombres y sociedades en el abismo de destrucción, como lo demuestra y certifica la historia, en sus trágicos y oscuros anales.

Esa voz de Dios, esa fuerza transformadora que es la Biblia, hoy por hoy se perpetua en plena valides, desplegando su evidencia sobrenatural, que continua cambiando vidas en el presente siglo XXI.

Dios se ha pronunciado y revelado en la Biblia, como un Dios inalterable, conciso con su mensaje, con la sonoridad y fidelidad de su omnipotente Soberanía, traslúcida con su palabra y esencia.”Yo Jehová no cambio…” Malaquías 3.6

Dios en su naturaleza perfecta, esencia santa, en su omnipotencia, sabiduría y planes eternos no cambia, ni cambiará.

Sobres conspiraciones y complot contra la Biblia

Estamos comprometidos primeramente con Dios y con la comunidad eclesial protestante, en ofrecer un trabajo idóneo de investigación sobre las certeras bases exegéticas bíblicas que poseemos y pasamos a la pregunta: 

– ¿qué tan fiable es nuestro texto Bíblico hoy? 

-¿Podemos ceder a las pretensiones generales que hacen los críticos de las sagradas Escrituras y de la NVI, de omitir pasajes o textos bíblicos sin pudor? 

-¿El material usado, los códices, vitelas o pergaminos que ellos citan del nuevo testamento, son efectivamente los más antiguos?

Como creyentes de un Dios totalmente Omnipotente, Soberano Absoluto de todo el universo, que ni una hoja de un árbol cae sino es su voluntad perfecta; reaccionamos con sobrada y justa indignación ante las premisas de los críticos modernos de la Biblia, por querer sembrar la duda en los corazones de los creyentes, con referencia a las versiones bíblicas que por centurias han circulado en las distintas comunidades protestantes, como si estas no fueran dignas de confianza.

Los pastores y líderes en común dentro del cristianismo hispanohablante están desprovisto de herramientas e instrumentos investigativos para participar en debates serios sobre su fe, del por qué creen lo que creen y para que lo creen, que implicaciones conlleva el aceptar o rechazar una postura o serie de ideas bíblicas o teológicas, para ellos como individuos en primera instancia y en segundo lugar con repercusiones sobre su feligresía y el área común y laboral en el que se desenvuelven.

Necesitamos nosotros los teólogos brindar un acompañamiento exegético, hermenéutico bíblico certero, reflexivo, histórico a nuestros hermanos pastores y líderes, presentando y desarrollando dicho acompañamiento de tal manera en el seno evangélico,( por medio de ensayos teológicos como el presente) que ellos alcancen por la gracia de Dios, a fortalecer, primero su fe en el Dios Soberano Sustentador y al hacerlo, al ser revitalizados en su fe en Nuestro Señor Jesús, de como resultado, la renovación del liderazgo que esta sobre sus hombros y que se extiendan estos efectos benéficos de fe y enseñanza al redil que ellos pastorean.

Quizás alguien estará pensando, pastor todo eso esta muy bien, pero ¿y el encabezado sobre los complots contra la Biblia? Por supuesto, entremos en materia.

En el nuevo testamento griego, versión Nestle-Aland 27ª edición, en su pagina 45 de la introducción en Inglés hallamos, que junto con otra edición fueron acogidos por la sociedad bíblica internacional un acuerdo entre el Vaticano y las sociedades bíblicas unidas, sirviendo dicha versión como base fundamental para nuevas y futuras traducciones (de ellos, como la Cantera-Iglesias) hechas bajo la supervisión de las citadas entidades. Resultando, así lo declaran, un paso significativo entre las relaciones ínter confesionales.

Ahora debemos considerar que la tradición Romanesca, no ha sido benefactora de las opiniones bíblicas, por lo general se han opuesto a toda lectura, estudio o relación que se pueda formar entre los individuos y la palabra de Dios. La Biblia no goza del respeto para ellos, la colocan por debajo de la tradición, del Magisterio, de la voz papal etc. De hecho son ellos, los prelados católicos, los que dejaron una estela de hogueras por toda Europa en la época de la inquisición, donde se quemaban a aquellos desdichados que fueran capturados con alguna porción de la Biblia.

En el presente las versiones en griego del nuevo testamento en Latinoamérica no son varias, solo se hallan las de Nestle Aland, no hemos podido encontrar otras diferentes versiones para consultar los textos en griego.

Otros ejemplos de infiltración los encontramos en el trabajo de Metzger, “un comentario textual al nuevo testamento en griego”, esta basado enteramente en la versión N-A (Nestle Aland); la Biblia textual, versión impresa en Venezuela, de igual manera sustenta todo su trabajo en la N-A. En otras palabras, la invasión de descrédito que se ha formado contra la versiones españolas que se fundamentan en la “Textus Receptus”, tiene un punto en común, la versión griega de la N-A, andamiaje erigido de los textos Alejandrinos, que utiliza la NVI.

Las cadenas de la esclavitud religiosa son demasiado pesadas, para que la comunidad protestante una vez más las lleve a cuestas.

El importante concepto de fechado en los papiros.

La NVI afirma continuamente que las Biblias que conocemos, sus diferentes versiones hasta el presente tienen muchos errores, producto del proceso de copia a lo largo de los siglos, que hoy lo que poseemos no puede ser una copia exacta de los autógrafos, debido a la gran cantidad de veces que se han hecho copias de copias.

Decenas de críticos bíblicos consideran que hay muy poca evidencia textual para apoyar el textus receptus.

Por el contrario, a la opinión desenfocada de estos críticos, la cantidad de versiones antiguas y manuscritos que tenemos en nuestro poder es abrumadora a nuestro favor (Calvinista y reformado), pero más importante son las fechas certificadas de estos papiros, en los cuales nos apoyamos y que desconocen o no quieren reconocer los señores críticos bíblicos.

La NVI, usa de manera constante la referencia a tres papiros en particular:

 El códice Vaticano (325-50 DC), el códice Sinaítico (350 DC) y el códice Alejandrino (450 DC).

Por lo general los textos que usamos los Calvinistas, para certificar la integridad y exactitud de nuestras versiones, son:

El manuscrito John Ryland (130 DC).

El papiro Chester Beatty (200 DC).

El papiro Bodmer II (150-200 DC).

Oxford y Barcelona (200 DC).

El códice Beza (450 DC).

Y en especial debemos mencionar la versión Siríaca o en arameo, conocida comúnmente como la Peshitta o “simple idioma”, el lenguaje en que hablo nuestro Señor Jesús y sus apóstoles, que no tiene alteraciones ni omisiones. El texto ha sido conservado puro y nuestros estudiosos lo consideran la más cercana de los autógrafos en la actualidad, digna de plena confianza para el cristiano (100-150 DC).

Por lo general mientras mas antigua sea una versión, se le considera más pura y más fiel al mensaje de los autógrafos, representando con ello que no es una de tantas copias realizadas de una original.

Solo los críticos bíblicos plagados de prejuicios sin fundamento, son capaces de emitir juicios semejantes a los que han plasmado y dejado por escrito los señores de la NVI en su versión.

Sobre la pregunta que hicimos en principio de esta subdivisión ¿el material usado, los códices, vitelas o pergaminos que ellos citan (NVI) del nuevo testamento, son efectivamente los más antiguos? Acabamos de demostrar que no es así, los códices que ellos citan continuamente, no dan el rango ancestral para ser reconocidos como los más antiguos y fiables, frente a los papiros y códices nuestros, que por cierto si lo demuestran.(la peshitta)

Paso a definir de manera puntual que la Biblia, la palabra de Dios es una realidad sobrenatural sostenida por la mano Todopoderosa de Dios a través del tiempo y las edades humanas, conservada y preservada incorrupta de cambios, errores de copiado o alteraciones maliciosas.

Consideremos los textos de 2ª Timoteo 3.16 y 2ª Pedro 1.21.

Pablo escribe 2Ti 3.16: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,” la traducción de inspirada por Dios en el original griego es theopneustos – “exhalado por Dios”, “respirado fuera por Dios”, Pablo esta afirmando categóricamente que cada pasaje de la Escritura es respirada por Dios. Pablo dice que hemos recibido la palabra profética no como resultado de una invención humana, sino como resultado de hombres inspirados por Dios, el Espíritu Santo.

Las Escrituras no son el resultado de la investigación y razón humana, del trabajo inquisitivo del hombre, sino de la mente y el plan de Dios.

La palabra griega pheromenoi, que se traduce en 2ª Pedro 1.21” porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”. Como inspirada, literalmente del griego es “llevados a lo largo”, “conducidos por Dios”, los escritores bíblicos no lo hicieron por su propia cuenta o voluntad, sino que fueron dirigidos por el Espíritu Santo, hablando la sabiduría de Dios para el hombre.

Los Apóstoles Pablo y Pedro enseñaron que toda la Escritura era exhalada por Dios. Estos son escritores inspirados que afirman la inspiración plenaria y con ello corroboran la autoridad de la sagrada Escritura.

La inspiración plenaria traduce para el presente, que cada capitulo de los 929 del Antiguo Testamento y sus 23.214 versículos, sumados a los 260 capítulos y sus 7.959 versículos del Nuevo testamento, son la palabra de Dios, completa, contraponiéndose a los conceptos ateos de parcialidad y gradualidad.

Que por tanto la NVI, solo presenta un texto sesgado, mutilado, parcial de la palabra de Dios. Contiene pero no es la palabra completa de Dios.

Ahora debemos dejar en claro que todos los escritores de la Biblia fueron inspirados, pero no los escribas que copiaron su trabajo y tampoco quienes hoy imprimen Biblias, donde encontramos errores de impresión variados.

Un análisis etimologicode varios de los textos omitidos en Marcos.

Cuando nos fijamos atentamente en las exclusiones que realizan los señores de la NVI, en particular del primer evangelio puesto en circulación por la iglesia primitiva, el cual es San Marcos, ellos afirman que a pesar de encontrarse presente el versículo (7.16 “Si alguno tiene oídos para oír oiga.”) en la mayoría de testigos (copias-versiones), no se encuentra en los importantes testigos alejandrinos (y continúan), parece indicar que es una glosa del copista, derivada de Mr. 4.9, 23, que se introdujo (así lo consideran ellos) como una secuela adecuada del versículo 14.

Ahora, note el parece subrayado, en la parte de arriba, el parece no es una conclusión, sino una duda que tienen los críticos, un tema a discutir y no por ello se debe hacer una exclusión en el texto sagrado o versión.

Pero lo que parece que a ciencia cierta, ellos en verdad desconocen, es que una de las particularidades de las lenguas semíticas (como es el arameo, el idioma en el que habló nuestro Señor Jesús), es la repetición de enunciados importantes, tanto para el interlocutor como para el escucha. Nuestro Señor como buen rabino apelaba al medio educativo repetitivo que le proporcionaba su lengua materna, para capacitar a sus discípulos, como los variados ejemplos que encontramos a lo largo y ancho de los evangelios, su “de cierto, de cierto les digo…” San Juan 3.3; 3.5; 3.11.

Así lo podemos constatar en otros pasajes donde también se puede apreciar la repetición que hace nuestro Señor en San Marcos 9.44 “donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.” 

Y San Marcos 9.46, “donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.”

Para nosotros en nuestro idioma y cultura, no es mas que una monotonía verborreíca o para los críticos un error del que transcribe o de copiado, pero la realidad es completamente diferente a lo que opinan los críticos bíblicos que asesoraron a los señores de la NVI.

Olvidan los críticos bíblicos, que hay un golfo idiomático, temporal y cultural que nos separa, de la época en que fueron escritos los sagrados textos; que estamos en el siglo XXI.

El profesor o estudiante de la sagrada Biblia puede cerciorarse de lo que estoy afirmando en las serias investigaciones etimológicas ugaríticas que realizaron en el pasado, los doctores G. Dallman y J. Jeremías en sus diferentes obras (gramática y teología).

La voz que se deja escuchar en la NVI, no posee la tonada bíblica de la Soberanía Divina que hallamos en los textos de la Pratt, del 60, la del Oso o la Peshitta.

Es la Biblia la que nos introduce a los cristianos a todas las posibilidades de las promesas ciertísimas de Dios, articuladas por la fe en Cristo, pero la NVI no lo hace; por el contrario, corroe la fe sencilla en Dios y su palabra.

No podemos más que persistir en que la NVI no es una versión bíblica digna de confianza. Y como antaño traemos a colación la anécdota de varios años atrás cuando Juan Pablo II, visito uno de nuestros países suramericanos en una fastuosa reunión publica, los descendientes indígenas le devolvieron un volumen de la Biblia (aunque debió ser un volumen del dogma católico), como protesta a la bárbara conquista que encabezaron las ordenes religiosas católicas, que masacraron, robaron y esclavizaron a sus ancestros. De igual manera debemos nosotros los cristianos responsables, devolver a los editores su NVI. 

Conclusión

La versión de la NVI, es incoherente con la línea demarcada de ser palabra de Dios, ella misma (la NVI) se desacredita al hacer referencia a las deficientes traducciones plagadas de errores humanos, en las cuales se basan en sus puntos de referencia; hay una ruptura abierta con el modelo de fidelidad escrita, que llevan inherente los autógrafos.

Es aquí donde la verdadera palabra de Dios, la Biblia nos debe emular a la fe, por y en Cristo, para llegar a ser aceptos por el Padre Celestial, por simple gracia, orientados a la esperanza de la vida pisteíca en Cristo que debemos amar y valorar. 

La NVI despoja injustificadamente la realidad sobrenatural en que esta enmarcada la Biblia, pero solo en apariencia, ya que son meramente ilusorias las investigaciones en que se basan los críticos, simples espejismos momentáneos de la postmodernidad, que se van esfumando con estudios serios e imparciales.

Dios nos comunica en su sagrado texto, que es un mensaje, no de hombres para hombres, sino el mensaje de Dios para el hombre y con ello acredita y corrobora la fidelidad de su voz a través del tiempo para el hombre de la postmodernidad y las futuras generaciones por nacer. Así lo certifica San Marcos 13.31” El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.”

La Peshitta, base de comparación, acorde a nuestro estudio, de las versiones bíblicas protestantes, es en sustancia; el suceso divino proclamado por la ley y los profetas, siendo la expresión escrita más nítida de las ordenanzas y el amor de Dios.

La fidelidad de Dios y su palabra persisten en el tiempo de manera inamovible, (así lo demuestra la Peshitta y su texto inalterable, después de tantos siglos) como debe ser en todo lo referente al único Dios perfecto y eterno, no es como el hombre que en sus ideas y proyectos, a cada paso que da, esta en riesgo y cae en la tentación del cambio de sus planes y posturas.

Esa es nuestra realidad, que como hombres testificamos con nuestros cambios de pensamiento y del mundo que nos rodea, de nuestra imperfección, que todo lo revoca, nunca la posición del Dios perfecto, que en su estado natural de dicha perfección sublime no requiere ni necesita de cambio alguno, Él es Dios y lo es perfecto, sin sombra de mudanza ni variación. “Yo Jehová no cambio…” Malaquías 3.6.

Debemos recordar apreciados lectores, que siempre la palabra de Dios generó, genera y generará escándalo y controversia en el mundo, tildándola de impertinente, insensata e inaudita, según el juicio distorsionado de muchas voces en las clases altas en el poder y la ciencia, que no conocen y niegan la existencia de Dios creador.

Pero una vez mas, la palabra de Dios toma partido, dándonos su opinión concluyente en 1ª de Corintios 1, 18 “ Porque la doctrina de la Cruz es insensatez a los que perecen; pero a nosotros que somos salvos, es el poder de Dios.”

Estamos ante no un orden, sino un desorden del error teológico que tienen y transmiten los editores de la NVI, sobre los atributos de Dios, en particular el de la soberanía Divina, ya que sus efectos son de características negativas para la fe del cristiano promedio, llevándolo a concluir, que en la exclusión de textos y omisión de versículos que demuestra está, pone en entredicho la capacidad de Dios de conservar su mensaje sin alteraciones, entonces las conclusiones destructivas saltan a la vista, Dios seria incapaz de darle al hombre la totalidad de su mensaje, libre de errores y alteraciones.

La dignidad Divina queda en entredicho, si, y digo, si solo callamos ante las falsas pretensiones de la NVI, de ser palabra de Dios.

Bendito y alabado sea por siempre nuestro Dios que preservo su palabra inerrante, como palabra sobrenatural entre los hombres, con características eternas e infalibles, porque Él es el único Soberano del Universo.

Hemos presentado por la gracia de Dios, una serie de evidencias históricas, teológicas y etimológicas concluyentes, sobre la vacuidad de la NVI, en sus postulados críticos, contra las versiones bíblicas protestantes, que por tantos años se han usado en nuestras congregaciones y demostrado que nuestros textos ancestrales son de entera confianza, sin omisiones.

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