¿CUÁL ES LA OBSESIÓN CON EL SEXO?

Por Guillermo Green

Reforma Siglo XXI, Vol. 20, No. 2

En costa rica, al igual que en muchos otros países, hemos presenciado un énfasis extraordinario en la sexualidad. Los ministerios de educación, los ministerios de salud, los ONG, la Corte Interamericana, los presidentes y diputados –¡parece que es todo el mundo!– andan promoviendo más sexo a edades más tiernas con más personas del sexo opuesto, todo a escondidas de sus padres si así lo quieren.

Estoy seguro de que hay muchos padres de familia y personas de sentido común que mueven la cabeza en admiración y se preguntan: “¿qué es esta increíble obsesión con el sexo?” “¿No tienen otras agendas los políticos en que gastar sus energías?”

La verdad es que a todas luces sorprende. En Costa Rica la economía se precipita hacia una crisis inminente. De hecho, ya empezaron las huelgas del sector público, demandando más salario y beneficios. La drogadicción se incrementa. Las enfermedades de transmisión sexual están fuera de control. Los servicios públicos de salud están colapsados, los medicamentos que suministran son de los más baratos y menos efectivos, y para colmo de males, con los fondos ya insuficientes para atender múltiples casos graves y reales de la ciudadanía común, ¡hay que suministrar costosas hormonas para transexuales que “se sienten” que son lo que no son! La infraestructura del país no avanza a pesar de que hace varias administraciones nos están prometiendo un tren aéreo que recorre el Valle Central –cosa que nunca materializa. Las “reformas fiscales” no reforman nada, mucho menos bajan el gasto inflado del gobierno sino solo suben impuestos al nivel que se sienten totalmente ahorcados los pequeños empresarios. Y la respuesta del gobierno a cárceles antiguas, y sobrepobladas (porque nunca construyen más), es ¡soltar un montón de criminales a la calle mucho antes de cumplir su condena! Pero –(¡bombos y tambores!)– hay que enseñar el sexo antes que todo… ¡Esta es la gran necesidad!, dicen nuestros brillantes arquitectos de la utopía futura quienes garantizan la paz, el bienestar, la autorrealización, la estabilización del clima planetario, el cese de las guerras, el amor fraternal –¡todo por medio de implementar guías sexuales desde preescolar!

Algunas personas fruncen la frente, rascan la cabeza, y simplemente no pueden comprender lo que está pasando. Peor aún, la mayoría no le prestan mucho interés a “estas locuras” pensando que no podrán llegar muy lejos. Confían ingenuamente en que la lógica y la razón pronto enderezará el barco, y seguiremos adelante. Se equivocan.

Se equivocan porque hay otra “lógica” y otra “razón” en juego, siendo aplicadas por la clase gobernante. El Dr. Peter Jones en dos libros muy importantes: “El Dios del sexo” y “Uno o Dos” (disponibles en www.clir.net), señala algo que para este humilde servidor tiene más sentido que todas las demás explicaciones. Jones nota que lo primero que la Biblia enseña acerca del hombre es que está hecho “a imagen de Dios” y que esta imagen consiste en ser “varón y hembra”. Esta imagen dual, exteriorizada en una de dos posibilidades (varón o hembra), nos lleva a considerar a nuestro Creador. En la Biblia, el matrimonio entre un hombre y una mujer es mencionado como siendo un reflejo de la relación entre Cristo y su Iglesia (ver Efesios 5:21 sigs.). El primer matrimonio entre Adán y Eva unía dos seres distintos y dife- rentes (hombre y mujer) en una relación íntima de pacto, de integridad, fidelidad, y productividad. Esta relación de dos seres diferentes para propósitos sublimes (señorear en la tierra, multiplicarse y llenar la tierra, etc.) reflejaba otra relación aún más trascendental: la relación entre el Creador y el hombre. Esta relación también se define como un “pacto” en la Biblia, porque cumple con todos los elementos de una relación íntima, de fidelidad y productividad (hasta que Adán desobedeció, rompiendo el pacto).

Ahora podemos ver la obsesión con la sexualidad de los que no creen la Biblia, y los que quieren destruir el orden que Dios ha instituido. Ojo lo que acabo de decir. Las “travesuras” que los políticos, educadores, sociólogos, psicólogos y demás están haciendo con la sexualidad tiene un propósito muy religioso: destruir el testimonio bíblico. Al confundir el testimonio bíblico acerca del hombre, por consecuencia se destruye el testimonio bíblico acerca de Dios. Es bien sabido que muchos (si no la gran mayoría) de los promotores activos de la agenda ‘sexual’ no practican la fe cristiana, y muchos inclusive, rechazan y se burlan del cristianismo. Es lógico. Porque quieren borrar toda memoria de un Creador que nos tiene por responsables ante Él. Y nos juzgará por nuestras obras.

Los que aún dicen creer en el Dios de la Biblia y a la vez han adoptado la agenda feminista y homosexual sencillamente están viviendo una gran inconsistencia, y se les debe llamar a cuentas.

La lógica procede así:

  1. Confundimos y enredamos el hecho de ser “varón y hembra”. Enseñamos que eso no existe, el género es una ‘construcción social’, es lo que uno quiera o sienta hoy;
  2. Si no somos o varón o hembra, podemos descartar las definiciones bíblicas. No somos hechos a la imagen de Dios según el testimonio bíblico. No es Dios por medio de la Biblia quien nos define. Las definiciones son fluidas, no como la Biblia define rígidamente “varón” o “hembra”. Se sigue que todas las demás definiciones de la Biblia pueden ser descartadas también, empezando con la distinción entre el Creador y la criatura, y siguiendo por todos los mandamientos de Dios que trazan distinciones.
  3. Si no somos hechos a la imagen de Dios, podemos concluir que ni siquiera hay Dios. O si lo hay, somos nosotros los dioses en la tierra.

El propósito final del “enredo sexual” es eliminar al Dios del sexo. Es eliminar el Dios quien define al hombre, al mundo, a nuestra conducta, a todo.

Este proceso de ‘lógica’ no es muy lógico, porque hay demasiados presupuestos absurdos, anticientíficos, antirracionales, y antihumanos. Sin embargo, tan desesperados son los anticristianos que se contentan con arruinar toda una generación de juventud, echándolos a perder con absurdos. Los suicidios entre adolescentes y jóvenes nunca han sido más altos. Y ¿qué diríamos de cantidades de jóvenes perdiéndose en la drogadicción sin ver sentido en la vida?

¿Responsabilizaremos a los educadores por sembrar desesperación y más confusión sobre su naturaleza en estos jóvenes? Más de un sociólogo y psicólogo ha dicho que las guías sexuales contienen “abuso” psicológico, porque dañan en vez de liberar.

¿Qué hacer? La Iglesia debe despertarse y debe implementar una enseñanza bíblica proactiva de inmediato. Hay mucho pastor y mucho líder que está adormecido, o entretenido con asuntos secundarias. Algunas cosas en que tenemos que pensar son:

  1. Debemos unir nuestras familias y cimentar nuestros pensamientos sólidamente en la Palabra de Dios. ¡Fuera la letargia intelectual! ¡Fuera la apatía! ¡Fuera lo mediocre! No podemos contentarnos con imitar al mundo en nuestros matrimonios, familias y hogares.
  2. Debemos luchar por la libertad de vivir nuestras vidas en el hogar libres de hostigamiento del gobierno. Luchar por la libertad de educar a nuestros hijos como nos plazca. La lucha por la libertad no debe tener tregua. Sobre toda expresión religiosa, el calvinismo ha sido conocido como un factor fuerte en favor de la libertad social en todo sentido. No podemos traicionar nuestras raíces. Es hora de honrar a nuestra herencia en la lucha por la libertad.
  3. No podemos dejar la plaza pública sin testimonio a la verdad. La verdad tiene aspectos científicos, educativos, sociales, políticos y espirituales. Los cristianos no podemos dejar que los anticristianos implementen sus programas absurdos y suicidas mientras nos quedamos de brazos cruzados.

Saludos, querido lector, y éxito en su lucha a favor de la vida, la sanidad integral, la libertad y la fe.

Guillermo Green ha pastoreado en Costa Rica con su esposa Aletha por más de 30 años. Actualmente es el Secretario Ejecutivo de la Confraternidad Latinoamericana de Iglesias Reformadas y autor de varios libros publicados por la misma. Él y su esposa tienen cuatro hijos y ocho nietos.

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